Echeveria, una planta en peligro de extinción!

ECHEVERIA

Acabo de caer en la cuenta de que aún no he hablado de ninguna planta crasa en el blog. Para solucionarlo he decidido dedicar la entrada de esta semana a las echeverias, más concretamente a la Echeveria elegans o rosa de alabastro, sin duda una de las más bonitas de entre las plantas suculentas.

Pero antes quizás necesites una aclaración… ¿qué es una planta crasa o suculenta? Es como se conoce a aquellas especies capaces de almacenar reservas de agua en sus tejidos para hacer frente a la sequía. Entre ellas destacan las cactáceas por su resistencia a la aridez, pero no todas las crasas son cactus.

Foco solar LED para terraza y jardín

Las plantas del género echeveria son de este tipo de suculentas; no son cactus pero almacenen agua. Hay muchas especies y cultivares diferentes dentro de este género, todas con morfología similar aunque con pequeñas diferencias: las hojas son siempre carnosas y dispuestas simétricamente en forma de roseta pero presentan algunas variaciones de color o incluso de formas.

Una de las más utilizadas en jardinería por su resistencia y belleza es la Echeveria elegans. Esta crasulácea oriunda de México es dura… es capaz de resistir sin problemas la escasez de agua y otras condiciones extremas de su hábitat. Tolera perfectamente el contraste térmico entre el calor sofocante del día y las heladas suaves de la noche.

Sin embargo,aunque meritoria, no le asigno estas líneas por su resistencia. La Echeveria elegans es ante todo una planta llamativa, dotada de una belleza particular. Sus hojas ovales, azuladas e hinchadas de agua adquieren todo el protagonismo. Su peculiar disposición en forma de roseta, semejante a los pétalos de una rosa, le vale también el apelativo de rosa de alabastro.

Aquí la tienes otra vez, ¿bonita eh…? Pero vamos al lío: ahora que ya conoces a la echeveria, te interesa saber cómo cuidarla.

Ubicación

Hay quien la utiliza como planta de interior y le funciona bien. Si éste va a ser tu caso, nada que objetar, mientras la sitúes en un lugar bien iluminado.

Cierto es que hay plantas más adecuadas para ello, como el cóleo, del que hablamos la semana pasada. También puedes estudiar estas cinco opciones de plantas con cuidados mínimos y muy decorativas. Porque la echeveria es, ante todo, una planta para exterior. En el jardín va de fábula para cubrir lugares difíciles, con poco suelo y escaso riego: perfecta para zonas de rocalla o con pendiente. Su porte bajo y la capacidad para retoñar simplifica mucho la labor.

En la terraza la puedes colocar también en maceta. Así es como yo la disfruto y se ve genial, te lo aseguro.

Oriéntala al sol o a media sombra. En climas muy extremos mejor algo resguardada del sol directo. Aunque con exposición solar intensa,la propia echeveria se encarga de su protección. Las hojas se recubren con una capa cérea (has de evitar retirarla, recuérdalo).

Si la plantas en maceta escoge materiales porosos como la cerámica o la terracota. Deben ser recipientes anchos preferiblemente y con orificios adecuados en la base. Es buena idea añadir algún elemento antes del sustrato para mejorar el aislamiento de las raíces: grava o piedra volcánica, por ejemplo.

Riego de la echeveria

Como puedes imaginar, si las echeverias almacenan agua en sus hojas serán capaces de resistir largos periodos sin lluvias, por lo que plantadas directamente en el suelo disponen de cierta autonomía en comparación con otras especies no crasas.

No obstante, agradecen algo de riego en periodos de calor. Si las tienes en maceta y emplazadas al sol directo riégalas más a menudo:semanalmente en verano.

 

Al regar procura mojar solo la tierra, nunca las hojas

Con la bajada de temperaturas, reduce substancialmente el aporte de agua, hasta el punto de suspenderlo en invierno.

Recuerda que respecto al riego cualquier dato que leas debes entenderlo como orientativo. Cada circunstancia es única y depende de muchos factores. Para acertarseguro, lo mejor es comprobar periódicamente con el dedo la textura del sustrato: las plantas suculentas nunca se han de volver a regar hasta que la tierra se haya secado por completo.

 

ESCRITO PORJOSE EL JARDINERO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.